Préstamos a corto plazo para empresas y autónomos

Antes de solicitar financiación externa es muy importante la planificación temporal.

Los préstamos a corto plazo tienen como finalidad cubrir necesidades puntuales de forma rápida y al menor coste posible. Cuanto más aumenta el plazo de devolución más se acumulan los intereses y el gasto improductivo.

A corto plazo, la principal preocupación de pymes y autónomos es asegurar su operatividad y solvencia, es decir, necesitan reforzar su liquidez.

El objetivo es disponer de un flujo de efectivo suficiente para hacer frente a todos los pagos y mantener un extra para impulsar mejoras y afrontar imprevistos.

Para ello, lo aconsejable es trabajar con distintas alternativas de financiación a corto plazo: préstamos, factoring, descuento de facturas o líneas de crédito.

Actualmente, es vital para un negocio tener una estrategia financiera ágil y eficiente, diversificando las fuentes de financiación (bancarias y no bancarias) para optimizar los recursos disponibles.

¿Qué es un préstamo a corto plazo?

Un préstamo es una fuente de financiación de origen externo. Para una empresa constituye una deuda o pasivo exigible que debe devolver.

El préstamo a corto plazo se caracteriza porque el periodo de devolución no puede superar un año, aunque a veces se aplique a operaciones con vencimiento hasta dieciocho meses.

Se formaliza en un contrato cuyo objeto es la entrega de una cantidad de dinero por parte de una entidad financiera o un grupo de inversores. A cambio, el destinatario se compromete a reembolsar el capital en el plazo y forma establecido.

En el contrato figurarán todas las condiciones, especialmente el tipo de interés que abonará la empresa por el dinero recibido y los gastos de gestión y comisiones que correspondan.

En los préstamos es muy importante evaluar el coste y las condiciones. Ambos dependen, sobre todo, de la evaluación del riesgo que realice el prestamista. Esto también determina la posibilidad de que se exija alguna garantía o aval personal.

Las empresas y autónomos suelen solicitar préstamos a corto plazo para:

  • Financiar el circulante.
  • Adquirir mobiliario y activos similares.
  • Realizar reformas en el local de negocio.

Como hemos adelantado en la introducción, reforzar el circulante es la necesidad más común. Se denomina circulante o liquidez a los recursos de los que dispone una empresa a corto plazo para atender sus obligaciones de pago en el mismo periodo

En términos contables se identifica con un activo circulante superior al pasivo circulante. La diferencia entre ambos es el fondo de maniobra, uno de los elementos clave de la planificación financiera.

Fondo de maniobra =

 

Activo circulante

(Liquidez general a corto plazo)

Pasivo Circulante

(Obligaciones de pago a corto plazo)

Características principales

Las características principales de los préstamos a corto plazo se definen por los elementos que lo forman, que a su vez determinan el compromiso adquirido por las dos partes.

  • Capital (llamado también nominal o principal): es el dinero que se presta y el que se compromete a devolver la empresa con los intereses y gastos asociados.
  • Tipo de interés: constituye el precio de la operación y la rentabilidad para el prestamista. A corto plazo se aplica un tipo fijo y según el préstamo se puede pagar de una sola vez (por anticipado o al final del plazo) o en cuotas periódicas.
  • Plazo de amortización: expresa el plazo de reembolso total del préstamo. En este caso no más de un año.
  • Amortización: define la forma de reembolsar el capital. Puede ser mediante cuotas periódicas (con los intereses) o todo junto al vencimiento.

En la amortización mediante cuotas se suele aplicar el método francés: cuotas iguales, generalmente mensuales, combinando capital e intereses. En otros casos el capital se liquida al finalizar el plazo.

  • Comisiones: son los gastos de gestión que genera el préstamo. En la financiación bancaria son típicas las comisiones de estudio, de formalización, de cancelación, por descubiertos, etc.
  • Avales y garantías: las entidades financieras pueden pedir avales personales o alguna garantía de pago. Por ejemplo, un préstamo vinculado a la cesión de un derecho de cobro, como al descontar pagarés, se puede garantizar por la solvencia del propio pagaré.

La última consideración respecto a las características de los préstamos a corto plazo se refiere al origen de los fondos.

Las pymes y autónomos tienen dos posibilidades:

  1. los préstamos concedidos por una entidad financiera tradicional.
  2. los préstamos concedidos a través de la financiación participativa (préstamos P2P –peer to peer-) como el crowdlending.

Tipos de préstamos a corto plazo

Además del formato tradicional de préstamo hay otras opciones para obtener efectivo a corto plazo, como la financiación de las cuentas a cobrar (factoring y descuento de papel comercial) o las líneas de crédito.

En todos los casos se puede optar por la financiación no bancaria (crowdlending o crowdfactoring).

Tipos de préstamos a corto plazo

Préstamos vía crowdlending

La financiación participativa ofrece préstamos iguales a los que otorgan los bancos. En este caso es un colectivo de inversores particulares los que prestan el dinero. Entre las ventajas, se simplifican los trámites y se reducen las comisiones y los requisitos (como avales, productos cruzados, etc.).

Líneas de crédito

Se trata de contratar con una compañía financiera una línea o cuenta de crédito que permite disponer de una cantidad de dinero limitada durante un plazo determinado.

Los autónomos y pymes que la soliciten pueden retirar los fondos a medida que lo necesiten mientras no superen el límite. Solo pagarán al final del plazo por la cantidad realmente utilizada, incluyendo los intereses y comisiones establecidas.

Descuento de efectos comerciales

Al vender a crédito se puede negociar con el comprador que confirme su deuda con la firma de un documento de pago –papel comercial- con fuerza legal, como un pagaré.

Para una empresa, estos títulos suponen una garantía pignoraticia para solicitar un anticipo del dinero, en forma de préstamo, a cambio de la cesión del derecho de cobro.

El préstamo queda vinculado al vencimiento del título, momento en que la compañía financiera puede cobrarlo y recuperar el dinero. El tipo de interés se paga por adelantado al recibir el anticipo, de ahí el nombre de descuento.

La financiera, salvo pacto “sin recurso”, podría proceder contra la empresa si no puede cobrar alguno de los títulos cedidos.

La capacidad para solicitar préstamos de este tipo está vinculada a la fortaleza financiera del negocio y la calidad de sus clientes.

Factoring

El factoring es un servicio completo de gestión de cobro con la función principal de anticipar facturas y financiar todo tipo de papel comercial.

Es una fórmula interesante para las empresas que quieren despreocuparse de esa tarea y disponer al momento del dinero de sus clientes.

El factoring y el descuento comercial son la respuesta a la estrategia tan común en el ámbito empresarial de financiarse a través de los proveedores, es decir, aplazando el pago de las facturas lo máximo posible.

Algunos empresarios lo formalizan cediendo la gestión de sus pagos a una entidad financiera. Esta garantizará el pago (confirming) a los proveedores a cambio de flexibilizar los plazos.

Leasing operativo – renting

El leasing se comporta como un préstamo en el sentido de que da derecho al uso de un bien durante un periodo de tiempo determinado a cambio de una cuota fija mensual.

En general, el leasing se emplea para arrendamientos a medio y largo plazo. Sin embargo, el renting es más flexible y tiene opciones de arrendamientos a un año.

¿Cómo contabilizar un préstamo a corto plazo?

La obligación de contabilizar todas las operaciones con claridad y detalle es esencial en el registro de la financiación externa.

La primera norma es separar las obligaciones a corto y largo plazo.

Además, se deben utilizar cuentas diferenciadas para distinguir la deuda que proviene del préstamo en sí y la que corresponde a los gastos financieros: intereses y comisiones.

Cuenta contable préstamos a corto plazo

Al ser una deuda exigible la cuenta contable es una cuenta de pasivo, dentro del grupo 5 (cuentas financieras) y el subgrupo 52. Según el tipo de préstamo será una de estas:

52 Deudas a corto plazo por préstamos recibidos y otros conceptos.

5200 Deudas a corto plazo con entidades de crédito (para los préstamos)

5201 Deudas a corto plazo por disponible dispuesto  (para las líneas de crédito)

5208 Deudas por efectos descontados (para la financiación de las cuentas a cobrar)

Para los intereses tenemos:

526 Intereses de deudas a corto plazo con entidades financieras

527 Intereses de deudas a corto plazo

Contabilizar préstamo a corto plazo

Se contabiliza en el momento de formalizar el contrato.

En el primer asiento se hará constar la cantidad prestada, minorada si es el caso por las comisiones (cuenta 662) o intereses anticipados que le correspondieran en ese momento.

En el plan general contable para pymes se permite una contabilización simplificada llevando directamente a resultados los intereses o comisiones que generan los préstamos a corto plazo.

Asiento préstamo a corto plazo

Ejemplo: préstamo de 8.000 euros con una comisión de apertura (100 €).

El asiento principal sería:

· A la formalización del préstamo y la entrega del dinero:
7900 €

100 €

Banco c/c

Otros gastos financieros (669)

aDeudas a c/p (520)8000 €

Si se establece una amortización lineal en 8 meses (intereses 5%). Por cada cuota se contabilizaría:

· Por el devengo de intereses
50 €Intereses de deudas (662)aIntereses a c/p de deudas (528)50 €
· Por el pago de la cuota correspondiente (principal e intereses)
1000 €

50 €

Deudas a c/p (521)

Intereses a c/p de deudas (528)

aBanco, c/c (572)1050 €

A largo plazo se requieren más asientos y ajustes para periodificar la deuda (ya desde el asiento inicial).

El balance debe reflejar el importe pendiente de devolución –la deuda viva- diferenciando la que corresponde abonar los siguientes doce meses (a corto plazo) y la parte diferida a los años posteriores (a largo plazo).

Principales diferencias con los préstamos a largo plazo

La principal diferencia entre los préstamos a largo plazo y a corto es el periodo de vencimiento o devolución.

Esta diferenciación da lugar a las demás. El plazo de devolución influye en el tipo de interés, el cálculo de las cuotas, la forma de contabilizar y el riesgo general de la operación.

Por otro lado, hay operaciones de financiación que, por su naturaleza, se ajustan muy bien a corto plazo, siendo excepcionales a largo (como el descuento comercial).

Estas son las diferencias más notables:

DiferenciasPRESTAMOS A LARGO PLAZOPRESTAMOS A CORTO PLAZO
ObjetivosEn general son de mayor volumen y para financiar proyectos de inversión y crecimiento.Para financiar el circulante o una inversión puntual.
AmortizaciónSe suele hacer por cuotas mensuales y constantes (capital e intereses).Puede ser periódica o con pago único.
Tipos de interésFijo o variable referenciado a un interés de referencia.Tipo fijo.
Plazo de amortizaciónOscila entre dos y 10 años. Los hipotecarios pueden abarcar décadas.Menos de un año. Algunas operaciones a 18 meses también se consideran a corto.
Cancelación anticipadaEs posible a lo largo del tiempo. Bien porque hay fondos suficientes o para pedir otro préstamo mayor.En plazos cortos no tiene sentido.
GarantíasGarantías personales, pignoraticias o hipotecarias.Avales personales o con la garantía de un derecho de cobro.
ContabilizaciónPeriodificar la deuda a corto y largo plazo.Contabilización más sencilla.

No necesita ajustes.

Para tomar la mejor decisión hay que atender a las necesidades a cubrir y comparar distintas alternativas. En las entidades bancarias los criterios de aceptación son más rígidos y su decisión depende mucho de la vinculación que tenga el cliente con ellas.

La rapidez en la operativa y la claridad de las condiciones (sin costes ocultos) son factores clave para elegir. Son elementos que potencia la financiación alternativa.

En los préstamos a corto plazo el coste de la operación se justifica cuando la liquidez obtenida aporta beneficio o reduce riesgos que resultarían más graves: insolvencia, pérdida de capacidad operativa y menos credibilidad en el mercado.

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