Préstamos a largo plazo ¿Son una buena solución financiera?

Los préstamos a largo plazo están concebidos para financiar una inversión o un plan de negocio en un horizonte temporal de varios años.

Hay que enfocarlos a proyectos rentables para poder devolver el dinero con solvencia. De lo contrario, el crédito será un lastre durante varios ejercicios.

El coste de la financiación es lo primero que hay que considerar en cualquier préstamo. Desde los gastos de formalización del contrato hasta el pago de las cuotas, que llamarán a la puerta puntualmente cada mes.

Al plantearse una operación de este tipo:

  1. Hay que evaluar bien el objetivo del préstamo y el rendimiento esperado del capital.
  2. Es imprescindible planificar y controlar bien cada pago a lo largo de los años porque los costes hay que soportarlos desde el primer día.

Lo que no se debe hacer es solicitar un préstamo para corregir desajustes de tesorería. Sería como tapar un agujero con otro.

Para cubrir la falta de liquidez hay otras soluciones mejores. En Circulantis, ayudamos a autónomos y pymes a adelantar el cobro de sus facturas a través de los nuevos modelos de financiación colectiva: crowdfactoring.

¿Qué son los préstamos a largo plazo?

Un préstamo es una operación de financiación en la que una parte presta una cantidad de dinero a otra. El prestatario queda obligado a devolver el dinero recibido más los intereses siguiendo el plan de amortización pactado.

¿Qué son los préstamos a largo plazo para las empresas?

Los préstamos a largo plazo forman parte del pasivo de una empresa. Dentro del apartado de deuda exigible (pasivo exigible a largo plazo).

Son una fuente de financiación ajena que hay que devolver y remunerar, con un coste explícito: intereses, comisiones y otros gastos (de registro, notario, impuestos, etc.)

La condición de largo plazo significa que la devolución del capital y los intereses se realiza a lo largo de varios años en forma de cuotas periódicas.

Las cuotas se calculan en función del capital prestado, el tipo de interés y el plazo de amortización/duración del préstamo. El método habitual para el cálculo es el “sistema francés”:

  • Las cuotas son iguales a lo largo de todo el periodo pero los primeros pagos incluyen un porcentaje más alto de intereses y los últimos de capital. Es decir, los intereses se amortizan de forma decreciente y el capital de forma creciente.

prestamos a largo plazo - circulantis

Este hecho es muy relevante a nivel contable y fiscal. No es igual la parte que corresponde a la amortización del capital –la deuda pendiente- que la parte que implica coste financiero (intereses o comisiones).

Aunque el préstamo esté justificado el capital solicitado puede tardar un tiempo en dar beneficio. Es crucial tener liquidez a corto plazo para afrontar esa primera fase.

Desventajas de los préstamos a largo plazo

Cada organización debe evaluar bien sus objetivos y tomar las decisiones adecuadas. En este caso, se trata de analizar las ventajas e inconvenientes de los préstamos a largo plazo y su función en la empresa.

En esta fórmula de financiación es muy complicado encontrar préstamos sin aval. A mayor plazo aumenta el riesgo de insolvencia y también las exigencias de las entidades financieras.

La ventaja que tienen radica en poder financiar proyectos de mayor volumen con cuotas más cómodas. También es posible renegociar la deuda en algún momento.

Entre los inconvenientes algunos son importantes. Si no hay una cierta solvencia inicial pueden ser inviables y peligrosos.

Desventajas de los préstamos a largo plazo

Avales y garantías: las entidades financieras exigirán avales o garantías para cubrirse ante cualquier contingencia, teniendo en cuenta el largo periodo de devolución.

Más dinero a pagar: a mayor plazo más cuotas. La ventaja de diferir el pago en varios años queda reducida porque la cantidad final devuelta es muy alta en relación al capital prestado.

Gestión más compleja: una relación contractual a largo plazo exige más requisitos formales y gastos.

Por otro lado, el mayor riesgo eleva la posibilidad de que se deniegue el dinero.

Inestabilidad financiera: la deuda exigible debe mantener una proporción correcta en relación a los fondos propios. Un exceso de deuda a largo complica la estabilidad futura.

Una desventaja adicional es no calcular bien el importe del préstamo porque cada euro devenga intereses y comisiones durante todo el periodo.

Una empresa es solvente cuando puede atender todos sus pagos sin demoras (incluidos los que genera su deuda). Es un objetivo vinculado a la liquidez.

  • La falta de liquidez surge cuando los pagos superan a los cobros en un periodo determinado.

¿Por qué se evita pedir un préstamo a largo plazo en una empresa?

Los préstamos a largo plazo se evitan sobre todo por el riesgo. Especialmente porque suelen firmarse por importes elevados.

Su beneficio depende directamente del rendimiento que se espera obtener con el dinero y el problema es que no se alcance esa compensación.

Los planes de expansión y desarrollo a largo plazo son claves en la planificación estratégica de las empresas. Sin embargo, si el escenario no es propicio es mejor ser prudente.

Lo más importante es asegurar la solvencia a corto plazo y apostar a largo por fórmulas menos gravosas para disponer de activos (leasing o renting).

Es normal tener algún endeudamiento pero hay que controlar los ratios de deuda. Dos empresas con el mismo activo/pasivo pueden tener distintos niveles de riesgo en función de la composición y porcentaje de lo que deben (relación entre financiación propia y ajena).

Ratio de endeudamiento (RE)

Indica cuantos euros de financiación ajena hay por cada uno de financiación propia. El valor óptimo suele estar entre 0.4 y 0,6

RE = Deuda total / fondos propios o patrimonio neto
RE =[Exigible a corto/Patrimonio neto] +  [Exigible a largo/Patrimonio neto]

Las razones principales para no pedir préstamos a largo plazo son:

  • Riesgo de inestabilidad futura.
  • Evitar un exceso de deuda que penalice otras operaciones financieras.
  • No generar dudas de solvencia frente a inversores, proveedores o en las relaciones con la administración.

En definitiva, ninguna empresa quiere hipotecar su futuro. Menos aún los autónomos que responden personalmente por las deudas de su negocio, incluso después de darse de baja.

Alternativas a los préstamos a largo plazo

Tras lo visto, es normal que los autónomos y pymes prefieran apoyarse en otras fórmulas de financiación que no les comprometan tanto. La idea es reforzarse primero a corto plazo.

Una de las prácticas más habituales es el uso del crédito comercial. Una estrategia que repercute en un doble sentido: permite retrasar el pago a los proveedores pero los clientes también piden aplazamientos y se tarda más en cobrar.

Alternativas a los préstamos a largo plazo

A largo plazoA corto plazo
· Renting y leasing (arrendamiento financiero flexible)

· Emisión de bonos o similares en mercados secundarios

· Financiación de proveedores (negociando los plazos de pago)

· Crowdfactoring (anticipos de facturas)

· Líneas de crédito o préstamos a corto plazo.

La financiación de proveedores es la única deuda que no tiene coste explícito (intereses). Por eso es tan utilizada por las empresas.

El complemento perfecto a esta estrategia es el crowdfactoring. Los préstamos por crowdfactoring, que ofrecemos en Circulantis, son la última innovación para el descuento de pagarés y el anticipo de facturas.

Es una metodología que reduce costes gracias a la operativa online y es más accesible que los préstamos tradicionales (sin avales ni requisitos).

Gracias a esta combinación de acciones se ajustan mejor los cobros a los pagos. De esta forma, se construye poco a poco una estructura financiera sólida protegiendo la liquidez.

Y se prepara el terreno para proyectos más ambiciosos.

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