¿Cómo se realiza una cobertura de riesgos?

Si tienes activos financieros debes prever las contingencias que puedan afectar a tu posición. Ese es el fin de una cobertura de riesgos, tomar las medidas adecuadas para proteger el valor de tu inversión o tus derechos.

Cualquier inversión implica siempre algún riesgo e igual ocurre con los productos financieros. Aunque algunos parezcan seguros esto no es óbice para que puedan sufrir alguna pérdida, total o parcial.

En el caso de las empresas, gran parte de su riesgo financiero está relacionado con el crédito que conceden a los clientes y que puede comprometer el cobro de las facturas.

En estos casos, hay fuentes de financiación para empresas que pueden servir de cobertura. En Circulantis, fomentamos un nuevo modelo de anticipo de facturas para protegerse de los retrasos en el pago, e incluso de posibles insolvencias.

Lo importante es saber evaluar cada situación, conocer las medidas de protección y definir la estrategia adecuada atendiendo al coste y beneficio de cada una.

¿Qué es una cobertura?

Una cobertura se puede entender como un seguro o garantía ante una coyuntura desfavorable. Esto ayuda a explicar qué es una cobertura de riesgo en el ámbito financiero.

En general, el problema para los inversores y empresas con productos financieros es afrontar coyunturas o movimientos en el mercado que comprometan el valor de sus activos.

La cobertura sería la operación destinada a corregir la exposición a los riesgos que se puedan presentar. Es una inversión estratégica para proteger el valor de un activo en cualquier circunstancia.

Una solución bien planificada siempre reduce o cierra las contingencias. Para ello hay que tener en cuenta estos aspectos:

  1. Definir los escenarios de riesgo, cuál es su impacto y determinar si compensa o no la protección.
  2. Conocer bien los distintos instrumentos de cobertura para cada caso, sus beneficios y limitaciones.
  3. Evaluar el coste de cada medida en función de las ventajas que aporta (o la pérdida que evita).
  4. Planificar las operaciones y controlar su resultado.

Aun así, las coberturas también pueden ser arriesgadas.

No siempre es fácil evaluar las amenazas ni establecer las medidas de protección perfectas. Si son demasiado amplias o estrictas pueden impedir un beneficio potencial en caso de que desaparezca o cambie el peligro.

¿Para qué se utiliza?

Puedes utilizar la cobertura de riesgos para eliminar o limitar distintos tipos de riesgos financieros.

Los productos financieros y derechos comerciales se pueden cubrir porque es posible negociar soluciones en el mercado.

Por tanto, la cobertura financiera se asienta en mercados o servicios donde es posible contratar el instrumento necesario para cubrirse. Es decir, hay otra parte dispuesta a vender ese producto.

En el ámbito financiero la incertidumbre viene de:

  • Riesgo de mercado: se deriva de situaciones o coyunturas políticas o económicas que afecten de forma negativa a la cotización de un activo.
  • Riesgo de crédito: es muy común en títulos de deuda (activos de renta fija). Ocurre cuando el emisor del título no puede devolverle al comprador en la fecha pactada el capital y el rendimiento acordado.
  • Riesgo de divisa: los titulares de derechos referenciados en otra moneda tienen el peligro de que esa divisa pierda valor respecto al euro. Las empresas exportadoras están expuestas si cobran en otra moneda.
  • Riesgo de tipo de interés: las fluctuaciones en los tipos de interés afectan de forma directa a los activos de renta fija y de forma general a las decisiones de los participantes en los mercados financieros.

Para la cobertura de riesgo comercial es muy útil trabajar con pagarés como garantía de pago de las facturas. Son títulos que se pueden negociar en forma de descuento de efectos para anticipar el importe facturado.

Gracias a la financiación alternativa, en forma de préstamos entre particulares, tanto empresas como inversores tienen un espacio eficiente para negociar libremente la cesión de efectos comerciales (crowdfactoring).

En las plataformas de crowdfactoring las empresas protegen su crédito y los inversores pueden adquirir pagarés (un activo sólido y fiable) para diversificar y compensar su cartera de inversión.

Por otro lado, la utilidad de la cobertura mejora al cubrir situaciones puntuales o permanentes a corto y medio plazo. Para posiciones a largo plazo la previsión es más complicada y el mercado, con el tiempo, tiende a compensar las variaciones negativas.

En definitiva, el objetivo es evitar los riesgos que no se pueden asumir en un momento dado, especialmente en activos a corto plazo y de mayor liquidez.

Instrumentos de cobertura de riesgos

En general, y como primera medida, la recomendación básica para compensar riesgos es diversificar la inversión: combinando activos de distinto perfil, plazo y rentabilidad.

En caso de que sea necesario pasar a una estrategia de cobertura esta puede venir de dos formas:

  • Contratar un producto que asegure un valor fijo para el activo dudoso y así evitar una pérdida mayor.
  • Posicionarse de forma contraria al riesgo, es decir, adquirir otro activo que tienda a evolucionar de forma inversa (correlación inversa). De este modo, se compensarían las posibles pérdidas de uno con el beneficio del otro.

En la primera opción se utilizan productos derivados para cubrir activos cotizados. La idea es equivalente a un contrato de factoring para asegurar los derechos comerciales.

La segunda opción es más compleja y es fácil caer en inercias especulativas que nada tienen que ver con una protección.

Instrumentos de cobertura

Productos derivados (opciones y futuros): son contratos que permiten vender un activo en una fecha futura y a un precio determinado, independientemente de su valor en ese momento.

Productos de correlación inversa: es una estrategia más arriesgada. Por ejemplo, la subida del precio de una materia prima puede afectar a las acciones de las compañías que la utilizan, se trata de invertir en productos que reaccionen de forma opuesta.

Seguros de crédito: con un seguro se puede garantizar la cantidad cubierta en caso de sufrir algún impago.

Instrumentos de cobertura comercial:

Se puede utilizar también un seguro de crédito y además:

  • Factoring: es un servicio de gestión de cobro y anticipos de facturas.
  • Forfaiting: similar al factoring pero diseñado para la exportación. Exige documentos sólidos y la entidad que lo oferta asume todo el riesgo.
  • Avales: un tercero se compromete solidariamente al pago de la deuda.
  • Seguro de exportación y de divisa: como garantía en el comercio internacional.
Instrumentos de cobertura de riesgos
TipoCoberturaCoste
Derivados (opciones y obligaciones de venta)Activos cotizados: acciones, renta fija, índices bursátiles, materias primas, divisas…En las opciones de venta (puts) se paga una prima para tener el derecho a vender o no.

Los futuros no pagan prima pero obligan a vender en la fecha y al precio pactado.

 

Inversión en productos descorrelacionados Activos cotizadosCoste de la inversión
Seguro de créditoRiesgo de crédito en generalPrima de seguro.
AvalesGarantía adicional de cobro
Factoring y forfaitingActivos comerciales: gestión de cobro y anticiposCoste de la financiación y comisiones de servicio.
Seguros de exportación y divisaComercio exteriorPago de la prima de seguro y comisiones

En resumen, la clave de una protección eficiente es controlar la exposición, conocer los instrumentos, planificar las medidas y evaluar los costes.

Los préstamos entre particulares, P2P, son un nuevo medio de participación para negociar con libertad y transparencia. Perfecto para adoptar diferentes estrategias de inversión y financiación.

Prever y anticiparse a los problemas forma parte de las habilidades básicas de un buen inversor o empresario.

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