En <strong>Circulantis</strong>, nuestra <a href="https://circulantis.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong>plataforma de crowdlending</strong></a>, valoramos a los inversores que, además de rentabilidad, también persiguen otras metas: saber en qué se emplea su dinero, el derecho a controlar los riesgos y la capacidad de actuar con libertad, asumiendo los menos gastos posibles. Los inversores reclamáis, cada vez más, una mayor claridad y transparencia, es una tendencia al alza y un buen punto de partida en la necesaria renovación del sistema financiero. <span id="more-845"></span> Estamos en un momento de cambio muy intenso en muchos sentidos, y es bastante visible en el ámbito financiero que trata de recuperarse de una etapa muy perjudicial para todo el sistema. Es un buen momento para redefinir el concepto de <a href="https://circulantis.com/inversiones-financieras">inversión</a> y que los inversores más concienciados deis un paso adelante apostando por otro modelo, más limpio y transparente en productos y riesgos, y más implicado en la economía real. <h2>Las pilares de un buen inversor</h2> A veces, es importante volver al origen y afianzar los elementos básicos que fortalecen a un <strong>buen inversor</strong>, más aún en esta época tan cambiante y de tanto ruido. Hay rasgos que no se deben perder: aprender, definir una estrategia propia, implicarse, ser prudente para que nadie os engañe y estar atento a nuevas oportunidades son cualidades atemporales y siempre útiles. Desde aquí nos interesa resaltar el valor de los siguientes pilares para ayudaros a construir una personalidad de buen inversor: <ul> <li><strong>Conocimiento</strong>. Es el valor más importante y seguro. En la sociedad española, en general, se detecta un déficit formativo muy alto en materia financiera. No se trata de conocer todos los productos, pero sí de tener una idea clara de su complejidad o riesgos. No descuidéis integrar conceptos claves como el tipo de interés real (lo que realmente se gana), la liquidez (cuándo y cómo se recupera el dinero) o la <strong>diversificación</strong> que permite actuar a distintos niveles para aumentar los beneficios y compensar posibles riesgos.</li> <li><strong>Confianza</strong>. La sensación de un excesivo riesgo o el recelo hacia las instituciones financieras son obstáculos limitantes para muchos ahorradores, por eso prefieren mantener el dinero en el banco, aún sin ganar nada. Un buen inversor es constante, cree en lo que hace, se protege y busca alternativas para que su dinero siempre le aporte algo. Es tan importante la confianza en el mercado como en uno mismo.</li> <li><strong>Compromiso</strong>. Es un rasgo imprescindible para adquirir experiencia y entender los distintos mercados. Aprender a invertir requiere implicación y paciencia, y es una virtud esencial para que no os desaniméis ante los posibles errores y se aprovechen para sacar conclusiones positivas de ellos. El compromiso es también importante porque sin dedicación y continuidad ninguna estrategia puede funcionar y los rendimientos se quedan a medias.</li> <li><strong>Responsabilidad</strong>. Es uno de los valores en los que más creemos en <strong>Circulantis</strong>. Recuperar el valor de la inversión para lo que realmente está llamada, ser el motor de la economía real y productiva. Por eso, entendemos que es imprescindible ofreceros otra perspectiva más transparente, con productos claros y más implicada en la labor social y empresarial, apoyando directamente las necesidades de pymes y autónomos.</li> </ul> El reto para nosotros está en desarrollar una metodología más colaborativa, favorecida por la tecnología online, como es el <strong>crowdlending</strong>. Una apuesta por la inversión colectiva, en forma de subasta, para participar en los proyectos que publican las pymes cuando necesitan liquidez. Es un modelo muy accesible para cualquiera, con libertad para participar cuando se desee, con rentabilidades muy interesantes a corto plazo, riesgos controlados y muchas opciones para diversificar sin tener que renunciar a nada. Descubrir nuevas oportunidades es la marca más identificativa de un buen inversor.

Los rasgos que definen a un buen inversor

En Circulantis, nuestra plataforma de crowdlending, valoramos a los inversores que, además de rentabilidad, también persiguen otras metas: saber en qué se emplea su dinero, el derecho a controlar los riesgos y la capacidad de actuar con libertad, asumiendo los menos gastos posibles. Los inversores reclamáis, cada vez más, una mayor claridad y transparencia, es una tendencia al alza y un buen punto de partida en la necesaria renovación del sistema financiero.

Estamos en un momento de cambio muy intenso en muchos sentidos, y es bastante visible en el ámbito financiero que trata de recuperarse de una etapa muy perjudicial para todo el sistema. Es un buen momento para redefinir el concepto de inversión y que los inversores más concienciados deis un paso adelante apostando por otro modelo, más limpio y transparente en productos y riesgos, y más implicado en la economía real.

Las pilares de un buen inversor

A veces, es importante volver al origen y afianzar los elementos básicos que fortalecen a un buen inversor, más aún en esta época tan cambiante y de tanto ruido. Hay rasgos que no se deben perder: aprender, definir una estrategia propia, implicarse, ser prudente para que nadie os engañe y estar atento a nuevas oportunidades son cualidades atemporales y siempre útiles.

Desde aquí nos interesa resaltar el valor de los siguientes pilares para ayudaros a construir una personalidad de buen inversor:

  • Conocimiento. Es el valor más importante y seguro. En la sociedad española, en general, se detecta un déficit formativo muy alto en materia financiera. No se trata de conocer todos los productos, pero sí de tener una idea clara de su complejidad o riesgos. No descuidéis integrar conceptos claves como el tipo de interés real (lo que realmente se gana), la liquidez (cuándo y cómo se recupera el dinero) o la diversificación que permite actuar a distintos niveles para aumentar los beneficios y compensar posibles riesgos.
  • Confianza. La sensación de un excesivo riesgo o el recelo hacia las instituciones financieras son obstáculos limitantes para muchos ahorradores, por eso prefieren mantener el dinero en el banco, aún sin ganar nada. Un buen inversor es constante, cree en lo que hace, se protege y busca alternativas para que su dinero siempre le aporte algo. Es tan importante la confianza en el mercado como en uno mismo.
  • Compromiso. Es un rasgo imprescindible para adquirir experiencia y entender los distintos mercados. Aprender a invertir requiere implicación y paciencia, y es una virtud esencial para que no os desaniméis ante los posibles errores y se aprovechen para sacar conclusiones positivas de ellos. El compromiso es también importante porque sin dedicación y continuidad ninguna estrategia puede funcionar y los rendimientos se quedan a medias.
  • Responsabilidad. Es uno de los valores en los que más creemos en Circulantis. Recuperar el valor de la inversión para lo que realmente está llamada, ser el motor de la economía real y productiva. Por eso, entendemos que es imprescindible ofreceros otra perspectiva más transparente, con productos claros y más implicada en la labor social y empresarial, apoyando directamente las necesidades de pymes y autónomos.

El reto para nosotros está en desarrollar una metodología más colaborativa, favorecida por la tecnología online, como es el crowdlending. Una apuesta por la inversión colectiva, en forma de subasta, para participar en los proyectos que publican las pymes cuando necesitan liquidez. Es un modelo muy accesible para cualquiera, con libertad para participar cuando se desee, con rentabilidades muy interesantes a corto plazo, riesgos controlados y muchas opciones para diversificar sin tener que renunciar a nada.

Descubrir nuevas oportunidades es la marca más identificativa de un buen inversor.

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