Venimos de una etapa en la que las pequeñas y medianas empresas españolas han pasado un larga carencia crediticia. En la actualidad los bancos han empezado a abrir poco a poco el grifo de la financiación, pero eso sí, estudiando y analizando mucho los proyectos y seleccionando aquellos que puedan proporcionar un mínimo de rentabilidad. Por eso, las pymes españolas han tenido que buscar otras <strong>fuentes de financiación</strong> para poder acometer nuevos proyectos o para mantener en marcha sus negocios.<span id="more-192"></span> En estos momentos la financiación alternativa ya supone el 22% de las fuentes de financiación de las empresas (porcentaje mucho menor en las pymes) y según los expertos este sistema tiene todavía un largo recorrido. Solo hay que echar un vistazo a <a href="https://www.circulantis.com/blog/a-europa-le-gusta-el-crowdlending/" target="_blank">Europa</a> para darnos cuenta de lo cierto de esa afirmación. En Francia, Alemania o Inglaterra los bancos solo suponen un pequeño porcentaje de las fuentes de financiación de las pymes, que oscila entre el 30 y el 55%. En el último año, las operaciones realizadas a través de la financiación no bancaria en España han crecido un 152%, colocándose nuestro país en el sexto lugar entre los países europeos con mayor volumen de transacciones de<strong> financiación alternativa</strong>. Por poner dos ejemplos: el crowdlending aportó 62 millones de euros en 2014 a distintos proyectos, un 114% más que en 2013; y otra figura que cada vez tiene más relevancia, los Business Angels, ya hay unos 400 en nuestro país, y unas 32 redes, con una media de inversión de entre 50.000 y 250.000 euros. Aunque el coste de financiación puede parecer superior al de los bancos (aunque depende del riesgo de la operación), lo cierto es que las pymes valoran más la rapidez, la accesibilidad y las facilidades de los distintos modelos de financiación alternativa y además, habría que tener en cuenta el coste de la venta cruzada de productos no solicitados por las empresas que en muchas ocasiones “colocan” los bancos. Además estas nuevas fuentes de financiación ofrecen soluciones individualizadas, adaptadas a la realidad y al futuro de cada empresa, lo cual ofrece más flexibilidad a las pymes y hacen que se sientan más cómodas. Las opciones que pueden encontrar las empresas son <a href="http://www.eleconomista.es/gestion-franquicias/noticias/6540791/03/15/La-financiacion-alternativa-crece-en-Espana-a-ritmos-del-152.html" target="_blank">variadas</a>. Está el crowdlending que ofrece préstamos entre particulares y empresas o descuentos de pagarés; otra opción son las plataformas para el <a href="https://circulantis.com/blog/el-anticipo-de-facturas-clave-para-las-pymes/" target="_blank">anticipo de facturas</a>. Dentro de la financiación alternativa se encuentra el direct lending o préstamos directos de una empresa o de un fondo. Otras opciones son el <a href="https://circulantis.com/blog/factoring/" target="_blank">factoring</a>, confirming, renting oleasing. Las pymes españolas también pueden acudir a otras fuentes de financiación como Business Angels, Venture Capital, el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) o el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF). Como vemos, las empresas españolas tienen mucho dónde elegir si quieren reducir su excesiva dependencia de la financiación bancaria y apostar por una financiación alternativa más adecuada a sus necesidades. Es posible que en España no se llegue a los niveles de Estados Unidos, un país donde los bancos solo representan el 30% de las fuentes de financiación, pero sí que es probable que la financiación alternativa y los bancos igualen su participación en este mercado y así las empresas españolas se beneficien de tener más opciones para poder seguir llevando a cabo sus proyectos.

Las pymes españolas recurren a la financiación alternativa

Venimos de una etapa en la que las pequeñas y medianas empresas españolas han pasado un larga carencia crediticia. En la actualidad los bancos han empezado a abrir poco a poco el grifo de la financiación, pero eso sí, estudiando y analizando mucho los proyectos y seleccionando aquellos que puedan proporcionar un mínimo de rentabilidad. Por eso, las pymes españolas han tenido que buscar otras fuentes de financiación para poder acometer nuevos proyectos o para mantener en marcha sus negocios.

En estos momentos la financiación alternativa ya supone el 22% de las fuentes de financiación de las empresas (porcentaje mucho menor en las pymes) y según los expertos este sistema tiene todavía un largo recorrido. Solo hay que echar un vistazo a Europa para darnos cuenta de lo cierto de esa afirmación. En Francia, Alemania o Inglaterra los bancos solo suponen un pequeño porcentaje de las fuentes de financiación de las pymes, que oscila entre el 30 y el 55%.

En el último año, las operaciones realizadas a través de la financiación no bancaria en España han crecido un 152%, colocándose nuestro país en el sexto lugar entre los países europeos con mayor volumen de transacciones de financiación alternativa. Por poner dos ejemplos: el crowdlending aportó 62 millones de euros en 2014 a distintos proyectos, un 114% más que en 2013; y otra figura que cada vez tiene más relevancia, los Business Angels, ya hay unos 400 en nuestro país, y unas 32 redes, con una media de inversión de entre 50.000 y 250.000 euros.

Aunque el coste de financiación puede parecer superior al de los bancos (aunque depende del riesgo de la operación), lo cierto es que las pymes valoran más la rapidez, la accesibilidad y las facilidades de los distintos modelos de financiación alternativa y además, habría que tener en cuenta el coste de la venta cruzada de productos no solicitados por las empresas que en muchas ocasiones “colocan” los bancos. Además estas nuevas fuentes de financiación ofrecen soluciones individualizadas, adaptadas a la realidad y al futuro de cada empresa, lo cual ofrece más flexibilidad a las pymes y hacen que se sientan más cómodas.

Las opciones que pueden encontrar las empresas son variadas. Está el crowdlending que ofrece préstamos entre particulares y empresas o descuentos de pagarés; otra opción son las plataformas para el anticipo de facturas. Dentro de la financiación alternativa se encuentra el direct lending o préstamos directos de una empresa o de un fondo. Otras opciones son el factoring, confirming, renting oleasing.

Las pymes españolas también pueden acudir a otras fuentes de financiación como Business Angels, Venture Capital, el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) o el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF). Como vemos, las empresas españolas tienen mucho dónde elegir si quieren reducir su excesiva dependencia de la financiación bancaria y apostar por una financiación alternativa más adecuada a sus necesidades.

Es posible que en España no se llegue a los niveles de Estados Unidos, un país donde los bancos solo representan el 30% de las fuentes de financiación, pero sí que es probable que la financiación alternativa y los bancos igualen su participación en este mercado y así las empresas españolas se beneficien de tener más opciones para poder seguir llevando a cabo sus proyectos.

2 opiniones en “Las pymes españolas recurren a la financiación alternativa”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *