La CNMV apuesta por la estabilidad financiera

Una de las lecturas más claras de estos últimos años ha sido la constatación de que muchos contratos de productos y servicios financieros, firmados por particulares y empresas, se realizaron sin que éstos tuvieran los conocimientos necesarios de todas las condiciones que llevaban implícitos. Las entidades bancarias, principales centros de negocio,  tampoco tenían la obligación de comprobar que su cliente entendía perfectamente los términos de los contratos (aspecto que ya se ha regulado) con lo cual, el riesgo podía estallar en cualquier momento. Y así fue.

Para las empresas, el impacto de la crisis y la caída de la actividad económica, dejó al descubierto esta deficiencia cuando muchas de ellas no pudieron seguir cumpliendo con las obligaciones contraídas en sus productos de financiación, revelando con ello ciertas clausulas abusivas y condicionantes poco éticos. La falta de información, en ocasiones, conducía a las empresas a no contratar el producto más adecuado para sus necesidades o a pactar servicios adicionales a los que no se sacaba partido.

Para apoyar una mayor cultura financiera la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que es la supervisora de la transparencia en los mercados que regula, ha diseñado un espacio de comunicación e información en su página web para ofrecer contenido sobre los nuevos modelos de financiación encuadrados en la modalidad fintech (Finance & Technology). Se quiere garantizar así un espacio de información útil para las empresas e inversores sobre el funcionamiento de esta nueva forma de entender las finanzas que aprovecha los nuevos avances tecnológicos, aplicados al medio online, para ofrecer plataformas de financiación con un funcionamiento ágil y eficiente.

El modelo fintech

La tecnología está transformando de un modo acelerado muchos aspectos del ámbito empresarial y la estructura financiera no podía ser menos. El concepto fintech impulsa un moderno modelo de negocio donde actúan compañías que se sirven del gran desarrollo de la tecnología online (en continua evolución) para ofrecer productos de financiación que optimizan los procedimientos habituales, abaratando costes y asegurando un servicio transparente, rápido y seguro.

El motor del fintech son las compañías que gestionan plataformas de financiación participativa, como Circulantis, la plataforma donde ofrecemos financiación a las empresas que la solicitan  (a través de descuento de pagarés o anticipo de facturas) con el dinero que proporcionan los inversores privados que participan en nuestro sistema. En este entorno de colaboración las dos partes salen ganando:

  • Las empresas, al obtener la liquidez que necesitan de forma rápida con un cómodo procedimiento de gestión y de requisitos mí El dinero se entrega de forma segura y el coste de la operación es muy claro y se establece de forma objetiva y transparente.
  • Los inversores, que eligen exactamente en qué proyecto invertir y obtienen un rendimiento asegurado con un retorno de la inversión a corto plazo. Esto diversifica y agiliza la cartera de inversión y evita los riesgos de operaciones a largo plazo. Realmente, el fintech es un modelo adaptado al inversor final como elemento fundamental para el funcionamiento de este entorno.

El fintech es una modalidad en crecimiento en nuestro país, aunque aún está lejos de las cifras de EEUU o Gran Bretaña donde hace años que funciona con muy buenos resultados. La CNMV, como reguladora del sistema, apuesta así por el conocimiento y desarrollo de esta fórmula de negocio como pieza clave para fomentar la competencia y transparencia en los mercados financieros.

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