Exportar es una alternativa cada vez más interesante para muchos autónomos y pymes en su objetivo de aumentar las ventas. Está creciendo la vocación internacional y para la mayoría de las empresas exportadoras la Unión Europea (UE) es un destino preferente: por cercanía, normativa y moneda común. El comercio intracomunitario allana el camino y reduce los riesgos aunque también aumentan las operaciones a nivel mundial. Y para ello es necesario conocer cómo realizar una [ss_kw]<strong>factura comercial para la exportación</strong>[/ss_kw]. <span id="more-798"></span> Según las estadísticas oficiales de comercio exterior (con datos del Departamento de Aduanas e II.EE. y de la Agencia Tributaria), <a href="http://www.mineco.gob.es/portal/site/mineco/menuitem.ac30f9268750bd56a0b0240e026041a0/?vgnextoid=02eff6569eea1610VgnVCM1000001d04140aRCRD&vgnextchannel=9624705328008310VgnVCM1000001d04140aRCRD" target="_blank" rel="noopener">en 2017 se alcanzaron cifras históricas en el volumen de exportación global</a>, dentro de una última década ya bastante buena. Son datos que reafirman el hecho de que las compañías que exportan sean, en general, más optimistas respecto al futuro. En <strong>Circulantis, </strong>también destacamos la confianza, la experiencia y el aprendizaje que se obtiene al competir en el mundo global. Para ayudar en ese objetivo empleamos la financiación colectiva del <a href="https://circulantis.com/" target="_blank" rel="noopener">crowdlending</a>, diseñada para obtener liquidez con los activos comerciales, adelantando el dinero de las facturas. Creamos una alternativa a la banca accesible y segura para tener a mano todo el potencial financiero y conquistar los mercados exteriores. <h2>¿Qué es la exportación?</h2> En términos económicos la exportación tiene su origen en el comercio internacional y hace referencia al envío de bienes (por vía terrestre, aérea o marítima) o la prestación de servicios (presencial o a distancia) que realiza una empresa para un destinatario de otro país, siempre con una finalidad comercial. En estas operaciones exporta la empresa que vende e importa la que compra. Hay que tener en cuenta que cada territorio tiene una legislación específica en cuanto a productos y control de aduanas. Si no se cumple con la normativa y requisitos de la nación de destino es posible que la mercancía sea retenida e incluso tener problemas legales. <h2>¿Cómo se hace una factura comercial para la exportación?</h2> La factura es un documento obligatorio que justifica la entrega de bienes o servicios de una empresa a su cliente y es necesaria tanto en operaciones nacionales como internacionales, siendo así una [ss_kw]<strong>factura de exportación</strong>[/ss_kw]. Los elementos generales de cualquier factura son: <ul> <li>Fecha de emisión y número</li> <li>Identificación y razón social de las dos partes (vendedor y comprador).</li> <li>Detalle y cantidad de la mercancía suministrada con su precio unitario y el total (expresado en la moneda pactada).</li> <li>El total de la expedición más los gastos e impuestos aplicables para obtener el total a pagar.</li> <li>Forma y condiciones de pago.</li> </ul> <strong>En una factura comercial para la exportación se debe incluir</strong> además: <ul> <li>Los incoterms. Son códigos de comercio internacional para especificar los términos y condiciones de la entrega de la mercancía y aclarar los costes y responsabilidades que les corresponden a cada uno.</li> <li>El origen de la mercancía.</li> <li>El medio de transporte.</li> <li>Adjuntar la factura proforma o el pedido de referencia.</li> </ul> <strong>En las transacciones intracomunitarias</strong> (con países de la Unión Europea) hay que especificar: <ul> <li>El número de identificación fiscal (NIF-IVA) de las dos partes, obtenido tras el alta en el Registro de Operadores Intracomunitarios (ROI). Esto permite la exención de IVA para ambos.</li> <li>Los códigos de Arancel integrado de la Unión Europea (TARIC) que determinan la clasificación arancelaria de cada mercancía. Es aconsejable también en las expediciones no comunitarias.</li> </ul> Conviene elaborar la documentación principal (o un ejemplar de la misma) en el idioma del país de destino. En las operaciones no comunitarias la factura debe formar parte de la documentación que se emite con la expedición para que el comprador pueda realizar los trámites que necesite en la aduana. <h2>Exportación de servicios</h2> La [ss_kw]<strong>exportación de servicios</strong>[/ss_kw] es una modalidad comercial que hace referencia a los intercambios en las que no hay expedición de mercancía física. Los cambios en la dinámica productiva y el auge de la tecnología han incidido en el aumento de este tipo de comercio. Los sectores más pujantes en este ámbito son los de transporte, salud, telecomunicaciones, ingeniería, consultorías, aplicaciones informáticas y actividades profesionales. El Acuerdo General sobre Comercio de Servicio (GATS, en sus siglas en inglés) acepta, de forma general,  la clasificación de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que determina cuatro tipos de servicios: <ol> <li>Suministro transfronterizo. El servicio traspasa la frontera sin que se muevan ni comprador ni vendedor (por ejemplo; envío de informes o proyectos por medios audiovisuales o correo electrónico, incluye estudios de consultoría o formación a distancia).</li> <li>Consumo en el extranjero. El comprador acude al país de origen para recibir la prestación (es habitual en formación o salud).</li> <li>Establecimiento comercial. El exportador habilita un establecimiento permanente en otro estado para suministrar desde allí los servicios (lo suelen emplear los bancos y constructoras).</li> <li>Movimiento temporal de personas. En este caso, el vendedor desplaza personal al destino para atender allí el servicio contratado.</li> </ol> La normativa de este tipo de intercambio es más compleja que la del transporte de productos o bienes físicos, que tiene una naturaleza más definida. Es algo que puede generar mayor inseguridad jurídica en algunos casos. El aspecto positivo es que se evitan los trámites de aduana lo que facilita la facturación y la gestión administrativa. <h2>La gestión de la exportación</h2> Para exportar es necesario tener una visión de negocio flexible y gestionar bien la liquidez y los activos para optimizar la capacidad productiva y dar respuesta a cualquier incidencia. Además, es esencial conocer y cumplir los distintos trámites administrativos y fiscales con el Departamento de Aduanas y la Agencia Tributaria: <ul> <li>Para las expediciones dentro de la UE es obligatoria el alta en el ROI, de las dos partes, para estar exento de IVA, aunque en las importaciones haya que reflejarlo en el <a href="https://circulantis.com/blog/modelo-303/" target="_blank" rel="noopener">modelo 303</a>. También es obligada la declaración informativa del <a href="https://circulantis.com/blog/modelo-349-operaciones-intracomunitarias/" target="_blank" rel="noopener">modelo 349</a>.</li> <li>Hay que declarar las exportaciones mediante el Documento Único Administrativo (DUA), un impreso obligatorio ante la aduana para todos los intercambios (dentro y fuera de la UE). Se declaran las mercancías: clase, valor, origen, destino, peso, tipo de cambio, etc. Se puede presentar mediante formulario online o con el protocolo estándar EDIFACT, que está previsto para el intercambio electrónico de documentos comerciales a nivel mundial.</li> </ul> En cuanto a la planificación estratégica estas son algunas sugerencias: <ul> <li>Exportar es un objetivo a largo plazo, por eso conviene consolidar las relaciones con los buenos clientes y buscar socios comerciales en el territorio de destino.</li> <li>Hay que adaptar la estrategia de marketing a cada zona para ganar posicionamiento y visibilidad. Una tienda online o participar en alguna de las grandes plataformas de Marketplace es un complemento perfecto.</li> <li>Además de ofrecer calidad son decisivas la atención y la agilidad en los envíos, garantizando entregas rápidas y formas de pago seguras.</li> <li>La tecnología y la innovación siguen siendo elementos claves para cualquier proceso. En <strong>Circulantis</strong> ofrecemos esta combinación para que los autónomos y pymes tengan más alternativas para financiar su labor exportadora. Aplicamos una metodología online sencilla, accesible y muy trasparente en gestión y costes.</li> </ul> <a target="_blank" href="https://circulantis.com/financiacion?utm_source=blog&utm_medium=banner&utm_campaign=content005"><img class="alignnone size-full wp-image-1365" src="https://circulantis.com/blog/wp-content/uploads/2017/10/banner-financiacion-circulantis.jpg" alt="" width="820" height="100" /></a> Las empresas españolas, al cumplir la normativa europea en cuanto a estándares de calidad de sus productos, ya tienen una buena base para entrar en muchos mercados. Lo importante es actuar con responsabilidad y profesionalidad, reforzando la estructura financiera para cumplir todas las obligaciones.

Factura comercial para la exportación

Exportar es una alternativa cada vez más interesante para muchos autónomos y pymes en su objetivo de aumentar las ventas. Está creciendo la vocación internacional y para la mayoría de las empresas exportadoras la Unión Europea (UE) es un destino preferente: por cercanía, normativa y moneda común. El comercio intracomunitario allana el camino y reduce los riesgos aunque también aumentan las operaciones a nivel mundial. Y para ello es necesario conocer cómo realizar una factura comercial para la exportación.

Según las estadísticas oficiales de comercio exterior (con datos del Departamento de Aduanas e II.EE. y de la Agencia Tributaria), en 2017 se alcanzaron cifras históricas en el volumen de exportación global, dentro de una última década ya bastante buena. Son datos que reafirman el hecho de que las compañías que exportan sean, en general, más optimistas respecto al futuro.

En Circulantis, también destacamos la confianza, la experiencia y el aprendizaje que se obtiene al competir en el mundo global. Para ayudar en ese objetivo empleamos la financiación colectiva del crowdlending, diseñada para obtener liquidez con los activos comerciales, adelantando el dinero de las facturas. Creamos una alternativa a la banca accesible y segura para tener a mano todo el potencial financiero y conquistar los mercados exteriores.

¿Qué es la exportación?

En términos económicos la exportación tiene su origen en el comercio internacional y hace referencia al envío de bienes (por vía terrestre, aérea o marítima) o la prestación de servicios (presencial o a distancia) que realiza una empresa para un destinatario de otro país, siempre con una finalidad comercial.

En estas operaciones exporta la empresa que vende e importa la que compra. Hay que tener en cuenta que cada territorio tiene una legislación específica en cuanto a productos y control de aduanas. Si no se cumple con la normativa y requisitos de la nación de destino es posible que la mercancía sea retenida e incluso tener problemas legales.

¿Cómo se hace una factura comercial para la exportación?

La factura es un documento obligatorio que justifica la entrega de bienes o servicios de una empresa a su cliente y es necesaria tanto en operaciones nacionales como internacionales, siendo así una factura de exportación.

Los elementos generales de cualquier factura son:

  • Fecha de emisión y número
  • Identificación y razón social de las dos partes (vendedor y comprador).
  • Detalle y cantidad de la mercancía suministrada con su precio unitario y el total (expresado en la moneda pactada).
  • El total de la expedición más los gastos e impuestos aplicables para obtener el total a pagar.
  • Forma y condiciones de pago.

En una factura comercial para la exportación se debe incluir además:

  • Los incoterms. Son códigos de comercio internacional para especificar los términos y condiciones de la entrega de la mercancía y aclarar los costes y responsabilidades que les corresponden a cada uno.
  • El origen de la mercancía.
  • El medio de transporte.
  • Adjuntar la factura proforma o el pedido de referencia.

En las transacciones intracomunitarias (con países de la Unión Europea) hay que especificar:

  • El número de identificación fiscal (NIF-IVA) de las dos partes, obtenido tras el alta en el Registro de Operadores Intracomunitarios (ROI). Esto permite la exención de IVA para ambos.
  • Los códigos de Arancel integrado de la Unión Europea (TARIC) que determinan la clasificación arancelaria de cada mercancía. Es aconsejable también en las expediciones no comunitarias.

Conviene elaborar la documentación principal (o un ejemplar de la misma) en el idioma del país de destino. En las operaciones no comunitarias la factura debe formar parte de la documentación que se emite con la expedición para que el comprador pueda realizar los trámites que necesite en la aduana.

Exportación de servicios

La exportación de servicios es una modalidad comercial que hace referencia a los intercambios en las que no hay expedición de mercancía física. Los cambios en la dinámica productiva y el auge de la tecnología han incidido en el aumento de este tipo de comercio. Los sectores más pujantes en este ámbito son los de transporte, salud, telecomunicaciones, ingeniería, consultorías, aplicaciones informáticas y actividades profesionales.

El Acuerdo General sobre Comercio de Servicio (GATS, en sus siglas en inglés) acepta, de forma general,  la clasificación de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que determina cuatro tipos de servicios:

  1. Suministro transfronterizo. El servicio traspasa la frontera sin que se muevan ni comprador ni vendedor (por ejemplo; envío de informes o proyectos por medios audiovisuales o correo electrónico, incluye estudios de consultoría o formación a distancia).
  2. Consumo en el extranjero. El comprador acude al país de origen para recibir la prestación (es habitual en formación o salud).
  3. Establecimiento comercial. El exportador habilita un establecimiento permanente en otro estado para suministrar desde allí los servicios (lo suelen emplear los bancos y constructoras).
  4. Movimiento temporal de personas. En este caso, el vendedor desplaza personal al destino para atender allí el servicio contratado.

La normativa de este tipo de intercambio es más compleja que la del transporte de productos o bienes físicos, que tiene una naturaleza más definida. Es algo que puede generar mayor inseguridad jurídica en algunos casos. El aspecto positivo es que se evitan los trámites de aduana lo que facilita la facturación y la gestión administrativa.

La gestión de la exportación

Para exportar es necesario tener una visión de negocio flexible y gestionar bien la liquidez y los activos para optimizar la capacidad productiva y dar respuesta a cualquier incidencia. Además, es esencial conocer y cumplir los distintos trámites administrativos y fiscales con el Departamento de Aduanas y la Agencia Tributaria:

  • Para las expediciones dentro de la UE es obligatoria el alta en el ROI, de las dos partes, para estar exento de IVA, aunque en las importaciones haya que reflejarlo en el modelo 303. También es obligada la declaración informativa del modelo 349.
  • Hay que declarar las exportaciones mediante el Documento Único Administrativo (DUA), un impreso obligatorio ante la aduana para todos los intercambios (dentro y fuera de la UE). Se declaran las mercancías: clase, valor, origen, destino, peso, tipo de cambio, etc. Se puede presentar mediante formulario online o con el protocolo estándar EDIFACT, que está previsto para el intercambio electrónico de documentos comerciales a nivel mundial.

En cuanto a la planificación estratégica estas son algunas sugerencias:

  • Exportar es un objetivo a largo plazo, por eso conviene consolidar las relaciones con los buenos clientes y buscar socios comerciales en el territorio de destino.
  • Hay que adaptar la estrategia de marketing a cada zona para ganar posicionamiento y visibilidad. Una tienda online o participar en alguna de las grandes plataformas de Marketplace es un complemento perfecto.
  • Además de ofrecer calidad son decisivas la atención y la agilidad en los envíos, garantizando entregas rápidas y formas de pago seguras.
  • La tecnología y la innovación siguen siendo elementos claves para cualquier proceso. En Circulantis ofrecemos esta combinación para que los autónomos y pymes tengan más alternativas para financiar su labor exportadora. Aplicamos una metodología online sencilla, accesible y muy trasparente en gestión y costes.

Las empresas españolas, al cumplir la normativa europea en cuanto a estándares de calidad de sus productos, ya tienen una buena base para entrar en muchos mercados. Lo importante es actuar con responsabilidad y profesionalidad, reforzando la estructura financiera para cumplir todas las obligaciones.

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