Aunque la situación no sea fácil, siempre es importante huir de las quejas y poner toda la buena voluntad y esfuerzo para sacar un negocio adelante. Una vez desarrollado el proyecto y el camino a seguir, hay que ser valiente y decidido, pero también flexible para saber cambiar y adaptarse. En ese desafío diario hay un elemento que no debe faltar: la <strong>exigencia</strong>. El [ss_kw]<strong>poder de las pymes más exigentes</strong>[/ss_kw] será reflejado en su éxito a lo largo del tiempo. <span id="more-968"></span> Desde <strong>Circulantis,</strong> animamos a la constancia para superar los retos, especialmente cuando buenas ideas y proyectos solventes se han quedado en el camino lastrados por errores de gestión, o falta de percepción para renovarse a tiempo. Es vital no dar nada por seguro, querer aprender cada día, arriesgarse y liderar con motivación y optimismo. Todo sin rebasar los límites. Una autoexigencia mal entendida puede conducir a una presión excesiva y a una insatisfacción permanente. Por eso, debe ir acompañada de valores positivos y siempre con respeto, por el trabajo propio y ajeno. <h2>El compromiso para ser mejores</h2> La exigencia nace de uno mismo. Es el compromiso de querer mejorar un poco cada día, con humildad y esfuerzo. Sin dar ejemplo no se podrá pedir nada a los demás. A nivel profesional y empresarial los resultados de una exigencia constructiva siempre aportan ventajas. Estos son algunos hábitos a potenciar. <ul> <li><strong>Aprendizaje continuo</strong>: Es clave. Cuestionarse los argumentos actuales, formarse en habilidades nuevas y tratar de aprender de todo: gestión, innovación, liderazgo o marketing. El objetivo es ganar conocimiento y experiencia.</li> <li><strong>Consistencia</strong>: Imprescindible para asumir el cambio personal, llegar más lejos y superar las dificultades.</li> <li><strong>Comprender a los clientes</strong>: Sus gustos y preferencias son lo que cuenta y su visión y respuesta sobre el producto es la información más valiosa. Hay que cultivar la empatía y aplicarse en cumplir sus expectativas.</li> <li>Ser <strong>justo y respetuoso</strong>. Ayudar a los trabajadores, sin paternalismos, para que encuentren vías que fomenten su crecimiento profesional y personal. Es lo que más empuja la productividad y los resultados.</li> <li><strong>Arriesgarse</strong>. El riesgo es inherente al cambio. El mayor logro es vencer las resistencias, internas y externas, y rodearse de gente que alimente nuevas ideas y desafíos.</li> </ul> La <strong>excelencia empresarial</strong> solo se consigue elevando el nivel de exigencia, llevando la propuesta de negocio a lo más alto en todos los ámbitos: gestión, impacto social, respeto al medioambiente y responsabilidad corporativa. Por eso, es tan importante la [ss_kw]<strong>exigencia en las pymes</strong>[/ss_kw]. <h2>La gestión eficiente</h2> Para los autónomos y pymes, uno de los beneficios de ser más exigente es la voluntad de perfeccionar la gestión empresarial, un punto débil para muchos. En eso podemos ayudaros en <strong>Circulantis</strong>, proporcionando una solución eficaz a uno de los inconvenientes más comunes: las <strong><a href="https://circulantis.com/blog/el-anticipo-de-facturas-clave-para-las-pymes/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">facturas pendientes de cobro</a></strong>. Para adelantar ese dinero y evitar el riesgo de falta de liquidez contamos con un servicio que ofrecemos desde la óptica del <strong><a href="https://circulantis.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>crowdlending</em></a></strong>, en nuestra plataforma de financiación colectiva. Un modelo sin requisitos ni condiciones, con la oportunidad de elegir el coste objetivo y la ventaja de poder participar con total autonomía. Es una de las <strong>claves de la gestión inteligente</strong>, diseñar una estructura ágil, sencilla y flexible, que no cree dificultades añadidas y resuelva con diligencia cualquier contratiempo, superando así los sistemas de organización demasiado rígidos y lentos. Es el lema de la gestión basada en la  adhocracia, respuestas rápidas a los problemas habituales de una empresa. Y, realmente, tener un dinero pendiente durante meses es una de las cosas que se podrían solucionar.

El poder de las pymes más exigentes

Aunque la situación no sea fácil, siempre es importante huir de las quejas y poner toda la buena voluntad y esfuerzo para sacar un negocio adelante. Una vez desarrollado el proyecto y el camino a seguir, hay que ser valiente y decidido, pero también flexible para saber cambiar y adaptarse. En ese desafío diario hay un elemento que no debe faltar: la exigencia. El poder de las pymes más exigentes será reflejado en su éxito a lo largo del tiempo.

Desde Circulantis, animamos a la constancia para superar los retos, especialmente cuando buenas ideas y proyectos solventes se han quedado en el camino lastrados por errores de gestión, o falta de percepción para renovarse a tiempo. Es vital no dar nada por seguro, querer aprender cada día, arriesgarse y liderar con motivación y optimismo.

Todo sin rebasar los límites. Una autoexigencia mal entendida puede conducir a una presión excesiva y a una insatisfacción permanente. Por eso, debe ir acompañada de valores positivos y siempre con respeto, por el trabajo propio y ajeno.

El compromiso para ser mejores

La exigencia nace de uno mismo. Es el compromiso de querer mejorar un poco cada día, con humildad y esfuerzo. Sin dar ejemplo no se podrá pedir nada a los demás. A nivel profesional y empresarial los resultados de una exigencia constructiva siempre aportan ventajas. Estos son algunos hábitos a potenciar.

  • Aprendizaje continuo: Es clave. Cuestionarse los argumentos actuales, formarse en habilidades nuevas y tratar de aprender de todo: gestión, innovación, liderazgo o marketing. El objetivo es ganar conocimiento y experiencia.
  • Consistencia: Imprescindible para asumir el cambio personal, llegar más lejos y superar las dificultades.
  • Comprender a los clientes: Sus gustos y preferencias son lo que cuenta y su visión y respuesta sobre el producto es la información más valiosa. Hay que cultivar la empatía y aplicarse en cumplir sus expectativas.
  • Ser justo y respetuoso. Ayudar a los trabajadores, sin paternalismos, para que encuentren vías que fomenten su crecimiento profesional y personal. Es lo que más empuja la productividad y los resultados.
  • Arriesgarse. El riesgo es inherente al cambio. El mayor logro es vencer las resistencias, internas y externas, y rodearse de gente que alimente nuevas ideas y desafíos.

La excelencia empresarial solo se consigue elevando el nivel de exigencia, llevando la propuesta de negocio a lo más alto en todos los ámbitos: gestión, impacto social, respeto al medioambiente y responsabilidad corporativa. Por eso, es tan importante la exigencia en las pymes.

La gestión eficiente

Para los autónomos y pymes, uno de los beneficios de ser más exigente es la voluntad de perfeccionar la gestión empresarial, un punto débil para muchos. En eso podemos ayudaros en Circulantis, proporcionando una solución eficaz a uno de los inconvenientes más comunes: las facturas pendientes de cobro.

Para adelantar ese dinero y evitar el riesgo de falta de liquidez contamos con un servicio que ofrecemos desde la óptica del crowdlending, en nuestra plataforma de financiación colectiva. Un modelo sin requisitos ni condiciones, con la oportunidad de elegir el coste objetivo y la ventaja de poder participar con total autonomía.

Es una de las claves de la gestión inteligente, diseñar una estructura ágil, sencilla y flexible, que no cree dificultades añadidas y resuelva con diligencia cualquier contratiempo, superando así los sistemas de organización demasiado rígidos y lentos. Es el lema de la gestión basada en la  adhocracia, respuestas rápidas a los problemas habituales de una empresa. Y, realmente, tener un dinero pendiente durante meses es una de las cosas que se podrían solucionar.

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