Conoce las diferencias entre letra de cambio y pagaré

Dos de los títulos que se emplean como garantía de pago en las operaciones comerciales son la letra de cambio y el pagaré, especialmente este último. Cualquier empresa que compre o venda a plazo tendrá muchas posibilidades de negociar con alguno de ellos para determinar cómo se abonará una factura pendiente.

Aunque existen diferencias entre la letra de cambio y el pagaré los dos cumplen una función similar. Ambos incorporan un sólido derecho de cobro y en su contenido es obligado identificar al beneficiario y al deudor, indicar la cantidad a pagar y señalar una fecha (vencimiento) y un lugar para hacer efectivo el pago.

Otro distintivo común es que se pueden transmitir por endoso, cediendo la titularidad a un tercero. En Circulantis, aportamos nuestra plataforma online de inversión colectiva para que las empresas puedan obtener financiación a través del adelanto de pagarés. Una forma de cesión de crédito muy útil para liberar el dinero aplazado sin esperas.

Diferencias entre el pagaré y la letra de cambio

Las características de estos instrumentos son:

Pagaré

Su nombre expresa claramente lo que es: una promesa de pago.

Por tanto, lo redacta y firma la persona o empresa que debe el dinero, expresando así su voluntad firme de pagar la cantidad correspondiente. Lo recibe el beneficiario, ya con todas las garantías legales que otorga una promesa firmada.

Letra de cambio

La letra representa un mandato de pago y la emite quien lo ordena. Se puede emitir a favor de un tercero lo que convierte a este título en un instrumento triangular con tres participantes: el librador (el que gira la orden de pago), el librado (deudor de la operación y que debe aceptar de forma expresa su responsabilidad) y el beneficiario o tomador (que figurará como legítimo titular del derecho al cobro).

Conoce las diferencias entre pagaré y letra de cambio

Estas son las diferencias más significativas:

Emisores

Los pagarés se emite desde una posición deudora, lo hacen los obligados al pago.

Las letras de cambio, por el contrario, se emiten desde una posición acreedora con un mandato a favor del mismo ordenante o de otra persona.

Participantes

Aparte de posibles avalistas o nuevos titulares por endoso (permitidos en ambos casos), el pagaré nace con el acuerdo de dos partes: deudor y acreedor; mientras que en la letra son tres: librador, librado y tomador.

Aceptación

Los pagarés no requieren aceptación expresa porque surgen del compromiso firme de los obligados cambiarios.

Las letras, en cambio, una vez giradas se deben presentar al deudor para que firme la aceptación.

Firmantes

Un pagaré es válido solo con la firma del que lo emite –deudor-.

La letra requiere, al menos, la firma del emisor (librador) y del aceptante.

Estructura

El pagaré es más flexible y sencillo en su estructura.

La letra debe añadir los espacios para la firma de la aceptación y el nombre del tomador. Además, es importante emitirla en papel oficial timbrado para fortalecer su posición legal.

¿Cuál es la diferencia más significativa?

Hay una distinción clave de fundamento: promesa contra mandato. Como la finalidad de ambas fórmulas es garantizar un pago suele ser más práctico y efectivo cobrar un pagaré por el compromiso directo del deudor.

Una letra que no sea aceptada no tiene validez legal. La aceptación, que podría ser incluso parcial, condiciona la eficacia del título y puede retrasar bastante el cobro si se emite con una fecha de vencimiento contada a partir de ese día (“plazo desde la vista”).

¿Se pueden adelantar los pagarés? ¿Y las letras de cambio?

Se puede adelantar una letra de cambio para cobrar antes del vencimiento aunque en estas operaciones de financiación es más práctico adelantar un pagaré. Esta opción nace con el objetivo de superar el riesgo de tener que esperar al vencimiento de un pagaré para recibir el dinero y sufrir, mientras tanto, problemas de liquidez.

Para solucionarlo se negocia la cesión del título con una entidad financiera que adelantará el importe del mismo aplicando un descuento en concepto de intereses y comisiones.

En Circulantis, ofrecemos este servicio con las ventajas operativas del crowdlending. Una alternativa que representa libertad, autonomía y total transparencia en el coste. Es una modalidad que pretende dar más soluciones de financiación a autónomos y pymes y evitar una dependencia excesiva de los bancos.

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