Asegurar la salud financiera de tu empresa es un objetivo prioritario para que toda la organización sea operativa y solvente. Para conseguirlo necesitas un control riguroso de las entradas y salidas de dinero y disponer de <a href="https://circulantis.com/financiacion" target="_blank" rel="noopener"><strong>medios de financiación</strong></a> fiables para combatir los momentos de baja liquidez. <span id="more-1510"></span> Para gestionar la mayoría de las operaciones monetarias se emplea una cuenta corriente y la [ss_kw]<strong>conciliación bancaria</strong>[/ss_kw] es imprescindible para verificar que los movimientos que el banco anota en tu cuenta coinciden con las operaciones que hayas realizado y registrado. Como ya sabes, aunque necesites una cuenta en el banco eres libre para elegir con quién contratar otros servicios financieros. En <strong>Circulantis</strong>, por ejemplo, te proponemos una <a href="https://circulantis.com/blog/descuento-de-pagares/" target="_blank" rel="noopener"><strong>solución innovadora para el anticipo de facturas</strong></a>, ingresando en tu cuenta el dinero acordado de forma rápida y transparente. <h2>¿Qué es y para qué sirve la conciliación bancaria?</h2> La conciliación bancaria es una [ss_kw]<strong>herramienta de control de liquidez</strong>[/ss_kw] complementaria a la [ss_kw]<strong>gestión de tesorería</strong>[/ss_kw]<strong> </strong>y el registro contable. La conciliación tiene como fin revisar que todas las entradas y salidas de dinero registradas por el banco estén justificadas y documentadas contablemente en el grupo de tesorería. Esta comprobación es esencial para evitar errores contables que pueden afectar también a la declaración de impuestos. En la cuenta corriente se suelen registrar operaciones clave. Es obligatoria para domiciliar los pagos a la seguridad social y en la liquidación tributaria, también para solicitar un préstamo o pagar seguros y nóminas; y resulta esencial en la actividad comercial para facilitar los cobros y pagos a clientes y proveedores. La <strong>conciliación bancaria</strong> te sirve para comprobar y corregir tres situaciones muy importantes: <ul> <li><strong>Confirmar que las operaciones previstas se están realizando</strong>. Por ejemplo, para certificar que un cliente ha abonado una factura en la fecha prevista, para controlar operaciones de financiación (como un anticipo de facturas) y asegurar que las órdenes de pago que hayas solicitado se han ejecutado.</li> <li><strong>Descubrir alguna falta o anotación equivocada por parte del banco</strong>. No es fácil que ocurra pero hay que revisar cargos y abonos, especialmente si cobras a través de un TPV. Además, permite también <strong>revisar las comisiones y gastos</strong> que se hayan aplicado en la cuenta y controlar que estén bien.</li> <li><strong>Corregir algún olvido o error propio</strong>. Puedes tener apuntes duplicados o importes incorrectos. Es posible también que te despiste algún gasto que se carga directamente en cuenta o los pagos a través de una tarjeta de crédito. Una comprobación diaria del extracto bancario te ayudará a tenerlo todo más controlado.</li> </ul> <h2>¿Cómo hacer una conciliación bancaria?</h2> Gracias a los medios tecnológicos ahora es más fácil realizar una conciliación bancaria. La banca online permite a los autónomos y pymes acceder a los movimientos de su cuenta en cualquier momento y descargarlos por períodos y en distintos formatos. El <strong>extracto bancario</strong>, en general, contiene: <ul> <li><strong>Identificación de la empresa, número de la cuenta (IBAN) y códigos de identificación.</strong></li> <li><strong>Fecha del documento y el periodo que refleja.</strong></li> <li><strong>Listado de operaciones</strong>: con la fecha de registro, concepto, cargo o abono aplicado y el saldo de la cuenta en esa fecha.</li> </ul> Hay que contar con que el banco <strong>puede tardar unos días</strong>, según el caso, en anotar alguna operación, especialmente en las transacciones internacionales. Con la información bancaria y el listado de tus datos -ordenado de la misma manera- ya puedes realizar la comprobación de saldos y revisar línea a línea cuando se detecten diferencias. Así, se podrá corregir o reclamar lo que sea necesario. En grandes registros es bueno tener alguna aplicación que automatice el proceso manual de punteo. El software contable es de gran ayuda pero no evita los fallos humanos. Muchos asientos se pueden cerrar automáticamente con solo un apunte y un desliz (como poner 45,10 en vez de 451,0) puede arrastrase a listados, presupuestos, informes e incluso liquidaciones fiscales hasta que no se detecte. <strong>Las herramientas de control son importantes en el proceso administrativo y financiero.</strong> Un error detectado a tiempo puede evitar muchos disgustos.

Corrige errores con la conciliación bancaria

Asegurar la salud financiera de tu empresa es un objetivo prioritario para que toda la organización sea operativa y solvente. Para conseguirlo necesitas un control riguroso de las entradas y salidas de dinero y disponer de medios de financiación fiables para combatir los momentos de baja liquidez.

Para gestionar la mayoría de las operaciones monetarias se emplea una cuenta corriente y la conciliación bancaria es imprescindible para verificar que los movimientos que el banco anota en tu cuenta coinciden con las operaciones que hayas realizado y registrado.

Como ya sabes, aunque necesites una cuenta en el banco eres libre para elegir con quién contratar otros servicios financieros. En Circulantis, por ejemplo, te proponemos una solución innovadora para el anticipo de facturas, ingresando en tu cuenta el dinero acordado de forma rápida y transparente.

¿Qué es y para qué sirve la conciliación bancaria?

La conciliación bancaria es una herramienta de control de liquidez complementaria a la gestión de tesorería y el registro contable. La conciliación tiene como fin revisar que todas las entradas y salidas de dinero registradas por el banco estén justificadas y documentadas contablemente en el grupo de tesorería.

Esta comprobación es esencial para evitar errores contables que pueden afectar también a la declaración de impuestos.

En la cuenta corriente se suelen registrar operaciones clave. Es obligatoria para domiciliar los pagos a la seguridad social y en la liquidación tributaria, también para solicitar un préstamo o pagar seguros y nóminas; y resulta esencial en la actividad comercial para facilitar los cobros y pagos a clientes y proveedores.

La conciliación bancaria te sirve para comprobar y corregir tres situaciones muy importantes:

  • Confirmar que las operaciones previstas se están realizando. Por ejemplo, para certificar que un cliente ha abonado una factura en la fecha prevista, para controlar operaciones de financiación (como un anticipo de facturas) y asegurar que las órdenes de pago que hayas solicitado se han ejecutado.
  • Descubrir alguna falta o anotación equivocada por parte del banco. No es fácil que ocurra pero hay que revisar cargos y abonos, especialmente si cobras a través de un TPV. Además, permite también revisar las comisiones y gastos que se hayan aplicado en la cuenta y controlar que estén bien.
  • Corregir algún olvido o error propio. Puedes tener apuntes duplicados o importes incorrectos. Es posible también que te despiste algún gasto que se carga directamente en cuenta o los pagos a través de una tarjeta de crédito. Una comprobación diaria del extracto bancario te ayudará a tenerlo todo más controlado.

¿Cómo hacer una conciliación bancaria?

Gracias a los medios tecnológicos ahora es más fácil realizar una conciliación bancaria. La banca online permite a los autónomos y pymes acceder a los movimientos de su cuenta en cualquier momento y descargarlos por períodos y en distintos formatos.

El extracto bancario, en general, contiene:

  • Identificación de la empresa, número de la cuenta (IBAN) y códigos de identificación.
  • Fecha del documento y el periodo que refleja.
  • Listado de operaciones: con la fecha de registro, concepto, cargo o abono aplicado y el saldo de la cuenta en esa fecha.

Hay que contar con que el banco puede tardar unos días, según el caso, en anotar alguna operación, especialmente en las transacciones internacionales.

Con la información bancaria y el listado de tus datos -ordenado de la misma manera- ya puedes realizar la comprobación de saldos y revisar línea a línea cuando se detecten diferencias. Así, se podrá corregir o reclamar lo que sea necesario. En grandes registros es bueno tener alguna aplicación que automatice el proceso manual de punteo.

El software contable es de gran ayuda pero no evita los fallos humanos. Muchos asientos se pueden cerrar automáticamente con solo un apunte y un desliz (como poner 45,10 en vez de 451,0) puede arrastrase a listados, presupuestos, informes e incluso liquidaciones fiscales hasta que no se detecte.

Las herramientas de control son importantes en el proceso administrativo y financiero.

Un error detectado a tiempo puede evitar muchos disgustos.

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