La incertidumbre está siempre presente en el camino de los autónomos y las pymes hasta que empiezan a consolidar su negocio.  En algún período delicado es importante mantener la calma y saber [ss_kw]<strong>cómo afrontar una crisis</strong>[/ss_kw]. Todo tiene arreglo mientras se pueden detectar los problemas y gestionar bien las soluciones. <span id="more-1368"></span> Una de las claves es recopilar toda la información posible para tener una base realista y datos fiables. Es imprescindible evitar uno de los errores más frecuentes: tardar demasiado tiempo en reaccionar. En <a href="https://circulantis.com/" target="_blank" rel="noopener">Circulantis</a> recomendamos determinación para [ss_kw]<strong>afrontar crisis financieras</strong>[/ss_kw]<strong> </strong>porque de lo contrario solo se empeoran las cosas. Ante un problema constatable el mayor riesgo es no hacer nada. No existe ninguna receta que valga para todos los negocios porque cada uno nace con una idea concreta y una manera de llevarla a cabo. Además, en cada caso, habrá más o menos medios en los que apoyarse si las cosas van mal. Cada empresario debe gestionar sus fortalezas del mejor modo posible para salir adelante. <h2>Consejos ante una crisis</h2> Las coyunturas negativas pueden ser de mayor o menor intensidad pero hay que intentar superarlas antes de que se conviertan en males crónicos. La mayor fortaleza es tener una actitud positiva y ver los riesgos como una oportunidad para hacer cambios, reconducir errores y reducir cargas innecesarias. Estos son algunos [ss_kw<strong>]consejos para afrontar una crisis</strong>[/ss_kw]: <ul> <li><strong>Analizar la situación. </strong>Es un punto clave para buscar la solución adecuada. No es lo mismo un problema interno, por falta de control o previsión; que uno externo, ante un cambio económico, normativo o tecnológico. Si el inconveniente es una caída en las ventas hay que promover iniciativas diferentes y tener una mayor orientación al cliente y sus preferencias.</li> <li><strong>Ampliar el enfoque y la visión analítica. </strong>Aparte de reconocer un problema concreto es positivo extender la capacidad de observación a todo el sistema. Hay que revisar cada gestión, comportamiento o tarea porque los problemas suelen ser consecuencia de una o varias circunstancias que no están funcionando bien. Hay que desmenuzar las cosas y corregir lo grande desde lo pequeño.</li> <li><strong>Mejorar la eficiencia. </strong>Cualquier empresa mejorará si es más eficiente. Hay muchos gastos innecesarios, procedimientos poco productivos, tareas que se duplican o se retrasan, material o equipos inadecuados o personal desmotivado. En momentos críticos la eficacia debe ser una prioridad.</li> <li><strong>Diversificar la financiación. </strong>Tener a mano distintas alternativas de financiación es la mejor estrategia para darle un empujón al negocio y mantener la deuda controlada. Uno de los escenarios más habituales que anticipan una crisis es la <a href="https://circulantis.com/blog/crowdfactoring-que-es-y-como-funciona/" target="_blank" rel="noopener">falta de liquidez por retrasos en los cobros</a>, algo que se puede solucionar con mayor previsión y con opciones de financiación ágiles y sin costes ocultos.</li> <li><strong>Optimismo y valentía. </strong>Las crisis se deben afrontar con valentía, no solo pensando en sobrevivir sino en marcar un nuevo camino. De ellas se puede salir reforzado si se prueban cosas nuevas, se revisa el modelo de negocio con un producto o servicio más útil o se construye una imagen más atractiva para el cliente.</li> </ul> <h2>¿Cómo reducir futuros riesgos?</h2> El [ss_kw]<strong>equilibrio financiero</strong>[/ss_kw] es el soporte principal de toda la empresa. Si no se cuidan las finanzas los problemas llegarán antes o después. La meta es que los ingresos efectivos de las ventas puedan cubrir los gastos corrientes y obtener además un margen para ir reduciendo la deuda a largo plazo y buscar nuevas oportunidades de crecimiento. Si no se puede mantener ese criterio de estabilidad todo se irá torciendo. Para que eso no ocurra es importante: <ul> <li>Administrar muy bien los recursos y vigilar el gasto.</li> <li>Mantener un control estricto de las entradas y salidas de efectivo y negociar con proporción los plazos de cobro y de pago.</li> <li>Conservar una reserva de efectivo para que los imprevistos no causen nuevas crisis.</li> <li>Conocer y utilizar las herramientas financieras y de liquidez (presupuesto de tesorería y ratios contables y financieros).</li> <li>La calidad debe ser una referencia. Los clientes satisfechos del servicio y del trato recibido son los que repiten.</li> </ul> Hay que estudiar todos los escenarios posibles y planificar las alternativas. Es importante manejar una información fiable en todos los sentidos (económica, financiera, legal o de mercado) para tomar mejores decisiones. Y, sobre todo, ser siempre positivo.

Consejos para afrontar momentos difíciles

La incertidumbre está siempre presente en el camino de los autónomos y las pymes hasta que empiezan a consolidar su negocio.  En algún período delicado es importante mantener la calma y saber cómo afrontar una crisis. Todo tiene arreglo mientras se pueden detectar los problemas y gestionar bien las soluciones.

Una de las claves es recopilar toda la información posible para tener una base realista y datos fiables. Es imprescindible evitar uno de los errores más frecuentes: tardar demasiado tiempo en reaccionar. En Circulantis recomendamos determinación para afrontar crisis financieras porque de lo contrario solo se empeoran las cosas. Ante un problema constatable el mayor riesgo es no hacer nada.

No existe ninguna receta que valga para todos los negocios porque cada uno nace con una idea concreta y una manera de llevarla a cabo. Además, en cada caso, habrá más o menos medios en los que apoyarse si las cosas van mal. Cada empresario debe gestionar sus fortalezas del mejor modo posible para salir adelante.

Consejos ante una crisis

Las coyunturas negativas pueden ser de mayor o menor intensidad pero hay que intentar superarlas antes de que se conviertan en males crónicos. La mayor fortaleza es tener una actitud positiva y ver los riesgos como una oportunidad para hacer cambios, reconducir errores y reducir cargas innecesarias.

Estos son algunos consejos para afrontar una crisis:

  • Analizar la situación. Es un punto clave para buscar la solución adecuada. No es lo mismo un problema interno, por falta de control o previsión; que uno externo, ante un cambio económico, normativo o tecnológico. Si el inconveniente es una caída en las ventas hay que promover iniciativas diferentes y tener una mayor orientación al cliente y sus preferencias.
  • Ampliar el enfoque y la visión analítica. Aparte de reconocer un problema concreto es positivo extender la capacidad de observación a todo el sistema. Hay que revisar cada gestión, comportamiento o tarea porque los problemas suelen ser consecuencia de una o varias circunstancias que no están funcionando bien. Hay que desmenuzar las cosas y corregir lo grande desde lo pequeño.
  • Mejorar la eficiencia. Cualquier empresa mejorará si es más eficiente. Hay muchos gastos innecesarios, procedimientos poco productivos, tareas que se duplican o se retrasan, material o equipos inadecuados o personal desmotivado. En momentos críticos la eficacia debe ser una prioridad.
  • Diversificar la financiación. Tener a mano distintas alternativas de financiación es la mejor estrategia para darle un empujón al negocio y mantener la deuda controlada. Uno de los escenarios más habituales que anticipan una crisis es la falta de liquidez por retrasos en los cobros, algo que se puede solucionar con mayor previsión y con opciones de financiación ágiles y sin costes ocultos.
  • Optimismo y valentía. Las crisis se deben afrontar con valentía, no solo pensando en sobrevivir sino en marcar un nuevo camino. De ellas se puede salir reforzado si se prueban cosas nuevas, se revisa el modelo de negocio con un producto o servicio más útil o se construye una imagen más atractiva para el cliente.

¿Cómo reducir futuros riesgos?

El equilibrio financiero es el soporte principal de toda la empresa. Si no se cuidan las finanzas los problemas llegarán antes o después. La meta es que los ingresos efectivos de las ventas puedan cubrir los gastos corrientes y obtener además un margen para ir reduciendo la deuda a largo plazo y buscar nuevas oportunidades de crecimiento.

Si no se puede mantener ese criterio de estabilidad todo se irá torciendo. Para que eso no ocurra es importante:

  • Administrar muy bien los recursos y vigilar el gasto.
  • Mantener un control estricto de las entradas y salidas de efectivo y negociar con proporción los plazos de cobro y de pago.
  • Conservar una reserva de efectivo para que los imprevistos no causen nuevas crisis.
  • Conocer y utilizar las herramientas financieras y de liquidez (presupuesto de tesorería y ratios contables y financieros).
  • La calidad debe ser una referencia. Los clientes satisfechos del servicio y del trato recibido son los que repiten.

Hay que estudiar todos los escenarios posibles y planificar las alternativas. Es importante manejar una información fiable en todos los sentidos (económica, financiera, legal o de mercado) para tomar mejores decisiones. Y, sobre todo, ser siempre positivo.

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