La <strong>innovación </strong>ya es una referencia básica para cualquier estrategia empresarial, y representa una de las mejores soluciones para prosperar dentro de un mercado tan exigente y globalizado. Es, además, parte esencial de los nuevos modelos de negocio, como sabemos en <strong>Circulantis</strong>, comprometidos en [ss_kw]<strong>modernizar la financiación de las pymes</strong>[/ss_kw] de forma sencilla y eficiente. <span id="more-1016"></span> Innovar significa “<strong>alterar algo introduciendo novedades</strong>”, y esa es la premisa que ronda la cabeza de muchos empresarios y profesionales. ¿Cómo hacer algo diferente y que resulte atractivo para el público?, ese el propósito del compromiso de innovar. Se puede plantear de varias formas y en la mayoría de los casos se trata de combinar dos fuerzas fundamentales: la <strong>creatividad</strong> y la <strong>tecnología</strong>. Se pueden establecer dos patrones de innovación: La <strong>disruptiva</strong>, que nace de planteamientos atrevidos y tiene una naturaleza más creativa. La <strong>innovación de procesos</strong>, más inclinada a cómo evolucionar el producto o a añadir valor a otros servicios. <h2>¿Cómo incentivar el espíritu innovador en la empresa?</h2> Para innovar con éxito es necesario un ecosistema interno que impulse la actitud de observar y descubrir, integrando también la opinión de clientes y colaboradores. Como todas las aportaciones puedes ser útiles un modelo global es lo más positivo. Estas son <strong>4 claves</strong>: <ul> <li>Fomentar una <strong>cultura innovadora</strong>. Una nueva forma de pensar y actuar, que defienda el espíritu crítico en el día a día para cuestionarse cómo y por qué se hacen las cosas. Una filosofía implicada en la búsqueda de soluciones distintas para los procedimientos más relevantes de cara al público.</li> <li>Detectar las personas con mayor pensamiento divergente. No hay innovación sin <strong>gente innovadora</strong>, que pueda aportar su talento para percibir nuevos caminos y posibilidades. La capacidad creativa necesita espacios y retos para desarrollarse.</li> <li>Diseñar <strong>planes de innovación</strong>. Se puede trabajar en distintas áreas y con grupos pequeños para inspirar más la creatividad. La innovación también cumple la ley de probabilidades: cuántas más ideas encima de la mesa más posibilidades hay de tener éxito.</li> <li><strong>Asumir riesgos. </strong>Este aspecto es vital para los gerentes y directivos. Un entorno complejo se gestiona aceptándolo, asumiendo que las certezas son subjetivas. Es el momento de escuchar, aprender, explorar y afrontar riesgos. Enrocarse en lo conocido no funcionará.</li> </ul> Renovarse es una obligación, de lo contrario se llega a un punto muerto. La sociedad evoluciona a un ritmo muy alto en sus preferencias y la llegada de ideas nuevas desde otros entornos convierte todo lo demás en viejo rápidamente. <h2>La innovación en las finanzas</h2> En <strong>Circulantis</strong> construimos nuestro negocio desde una fórmula innovadora. Es un ejemplo de que se puede avanzar en cualquier sector, incluso en aquellos que parecen más rígidos como el financiero. Bajo la metodología del <strong><a href="https://circulantis.com/" target="_blank" rel="noopener">crowdlending</a></strong> creamos un espacio de <strong><a href="https://circulantis.com/financiacion" target="_blank" rel="noopener">financiación participativa</a></strong>, que pone en contacto a empresas e inversores particulares, buscando la mejor solución de financiación para unas, y de rentabilidad para otros. La <strong>financiación colectiva</strong> abre y democratiza las finanzas. Así, un servicio básico y necesario para muchos negocios como el <strong>anticipo de facturas,</strong> ahora lo pueden obtener por medio de un modelo de subasta para sus activos que les concede total libertad de acción para decidir el coste operativo que más les interese. La innovación es una labor de todos. Es un indicador muy positivo para un país, una señal de una economía dinámica, ágil y moderna. Y, desde luego, un buen aval para el futuro.

Claves para que innovar no sea una quimera

La innovación ya es una referencia básica para cualquier estrategia empresarial, y representa una de las mejores soluciones para prosperar dentro de un mercado tan exigente y globalizado. Es, además, parte esencial de los nuevos modelos de negocio, como sabemos en Circulantis, comprometidos en modernizar la financiación de las pymes de forma sencilla y eficiente.

Innovar significa “alterar algo introduciendo novedades”, y esa es la premisa que ronda la cabeza de muchos empresarios y profesionales. ¿Cómo hacer algo diferente y que resulte atractivo para el público?, ese el propósito del compromiso de innovar. Se puede plantear de varias formas y en la mayoría de los casos se trata de combinar dos fuerzas fundamentales: la creatividad y la tecnología.

Se pueden establecer dos patrones de innovación:

La disruptiva, que nace de planteamientos atrevidos y tiene una naturaleza más creativa.

La innovación de procesos, más inclinada a cómo evolucionar el producto o a añadir valor a otros servicios.

¿Cómo incentivar el espíritu innovador en la empresa?

Para innovar con éxito es necesario un ecosistema interno que impulse la actitud de observar y descubrir, integrando también la opinión de clientes y colaboradores. Como todas las aportaciones puedes ser útiles un modelo global es lo más positivo. Estas son 4 claves:

  • Fomentar una cultura innovadora. Una nueva forma de pensar y actuar, que defienda el espíritu crítico en el día a día para cuestionarse cómo y por qué se hacen las cosas. Una filosofía implicada en la búsqueda de soluciones distintas para los procedimientos más relevantes de cara al público.
  • Detectar las personas con mayor pensamiento divergente. No hay innovación sin gente innovadora, que pueda aportar su talento para percibir nuevos caminos y posibilidades. La capacidad creativa necesita espacios y retos para desarrollarse.
  • Diseñar planes de innovación. Se puede trabajar en distintas áreas y con grupos pequeños para inspirar más la creatividad. La innovación también cumple la ley de probabilidades: cuántas más ideas encima de la mesa más posibilidades hay de tener éxito.
  • Asumir riesgos. Este aspecto es vital para los gerentes y directivos. Un entorno complejo se gestiona aceptándolo, asumiendo que las certezas son subjetivas. Es el momento de escuchar, aprender, explorar y afrontar riesgos. Enrocarse en lo conocido no funcionará.

Renovarse es una obligación, de lo contrario se llega a un punto muerto. La sociedad evoluciona a un ritmo muy alto en sus preferencias y la llegada de ideas nuevas desde otros entornos convierte todo lo demás en viejo rápidamente.

La innovación en las finanzas

En Circulantis construimos nuestro negocio desde una fórmula innovadora. Es un ejemplo de que se puede avanzar en cualquier sector, incluso en aquellos que parecen más rígidos como el financiero. Bajo la metodología del crowdlending creamos un espacio de financiación participativa, que pone en contacto a empresas e inversores particulares, buscando la mejor solución de financiación para unas, y de rentabilidad para otros.

La financiación colectiva abre y democratiza las finanzas. Así, un servicio básico y necesario para muchos negocios como el anticipo de facturas, ahora lo pueden obtener por medio de un modelo de subasta para sus activos que les concede total libertad de acción para decidir el coste operativo que más les interese.

La innovación es una labor de todos. Es un indicador muy positivo para un país, una señal de una economía dinámica, ágil y moderna. Y, desde luego, un buen aval para el futuro.

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